Cómo vender más jamón en restaurantes
Para vender más jamón en restaurantes hay que tener en cuenta diversos factores, en el anterior artículo hablamos de saber cuál es la rentabilidad de un jamón y éste te voy a mostrar cómo vender más jamón.
La hostelería es un sector muy complicado, donde la competencia es máxima. Cada vez buscamos más vivir emociones en los restaurantes y no nos conformamos con consumir un plato bien elaborado, sino que valoramos todo lo que hay alrededor de ese plato.
El jamón es un producto que todos deseamos, del que todos guardamos grandes recuerdos, generalmente compartidos alrededor de una mesa, ya sea en casa o en un restaurante, y un plato que a poco que se impulse todo el mundo solicita.
Hoy vamos a ver una serie de factores que debemos cuidar para vender más jamón y mejorar la experiencia de nuestros clientes utilizando técnicas profesionales para cortar una ración de jamón.
ANTES
La experiencia del cliente con nuestro jamón comienza mucho antes siquiera de que éste haya decidido venir a nuestro restaurante. En la actualidad todos nos decantamos por un restaurante u otro tras visitar en internet las opiniones de otros usuarios, ver su página web o conocer la lista de productos y sus precios.
Si quieres que tu restaurante sea un referente en la venta de jamón, debes mostrárselo previamente a tus clientes mediante un buen uso de las RRSS y las nuevas tecnologías.
Es importante que el cliente perciba que su voz es reconocida y escuchada por el restaurante. Esto por un lado es una gran exigencia y responsabilidad, pero por otro nos permite conocer las necesidades y gustos de nuestros clientes, permitiendo darles un trato más cercano y personalizado, algo que incrementa exponencialmente la oportunidad de que nos consideren como su primera opción.
DURANTE
Hay varios aspectos que los clientes valoran muy positivamente cuando visitan un restaurante, que podemos aplicar directamente para vender más jamón en el restaurante.
El jamón debe ser de calidad y estar bueno
Al igual que cuidamos el resto de los ingredientes y platos de la carta, el jamón debe estar a la altura del restaurante y debemos servir un jamón de calidad.
Tanto el restaurante como la mesa de corte han de tener unas condiciones óptimas de higiene y limpieza
Uno de los factores que más valoran nuestros clientes es la limpieza del local, desde los aseos o el mobiliario a los platos y cubiertos. No podemos permitir que una mala limpieza de nuestra mesa de corte evite que nuestro cliente pida una ración de jamón.
Además, en el caso particular del jamón, que la pieza esté visible, bien recto el corte y perfilado el tocino va a aumentar exponencialmente las posibilidades de venta, ya que el jamón es un producto muy apetecible y que a todos nos gusta.
No podemos olvidarnos que vivimos en un mundo en el que priorizamos el sentido de la vista, si algo “nos entra por los ojos” es muy probable que nos animemos a consumirlo.
Formación y buena educación del servicio
Los camareros y la persona encargada del corte deben ser gente profesional, con conocimiento de los platos que están trabajando. Los clientes valoran muy positivamente el asesoramiento y la recomendación por parte de los camareros y el jamón no es un plato diferente, ya que aunque seamos los grandes consumidores y productores de jamón, en España tenemos muy poca cultura sobre este producto.
En el caso particular del jamón, contamos con un producto saludable y si trabajamos con jamón procedente de cerdos criados en libertad en el campo, sostenible, algo que cada vez está más en auge, como indica un estudio elaborado por Ecovidrio y el Tenedor en el que afirman que 3 de cada 4 clientes busca alimentación sostenible.
Es muy importante, en la medida de lo posible, acercar el proceso de vida y elaboración tradicional y natural al comensal, hacerle partícipe de la maravilla de recorrido y trabajo que lleva por detrás el jamón que va a degustar. En general, ¡saber sobre lo que comemos hace que lo apreciemos más!
Un buen trato e información por parte del servicio hará que nuestra experiencia sobre el producto y sobre el restaurante en general sea mucho mejor ¡Sonríe!
Show de corte a la vista del cliente
El corte de jamón a cuchillo es uno de los rituales más bonitos de nuestra gastronomía y algo que nos hace únicos y nos diferencia de otros restaurantes del mundo.
Cómo vender más jamón en restaurantes
Un corte profesional es un gran reclamo.
A nadie se le pasa por la cabeza que le traigan un vino servido en la copa directamente desde la barra, en mi opinión es un tremendo error que un plato de jamón, que no olvidemos que es uno de los productos gourmets más valorados y reconocidos a nivel internacional, salga cortado y emplatado directamente desde cocina, privando al comensal de ver in situ el corte y comprobar que realmente el jamón que se corta es el que aparece reflejado en la carta puesto que no todos los jamones son iguales.
Una opción muy interesante es tener el puesto de corte en un carrito, que podamos mover en función de la mesa que nos pida el jamón.
Una ración bien cortada y bien presentada siempre va a ser mucho más apetecible
Packaging
Según un estudio elaborado por la consultora United Mins para el grupo SCA en 2015 “ocho de cada diez clientes opinaron que los restaurantes deberían cuidar más la calidad del menaje”. Es una lástima que hayamos cuidado todos los demás detalles y la experiencia del usuario no sea todo lo positiva que podría ser si no acompañamos luego al producto con el “packaging” correcto.
Desde una correcta mención del tipo de jamón que vamos a consumir en la carta hasta el emplatado final, donde debemos cuidar todos los detalles para que el plato además de vistoso y llamativo, esté a la altura del producto gourmet que vamos a consumir:
- El plato debe ser del tamaño adecuado a la cantidad de lonchas de nuestra ración y no debe ser el protagonista, ya que el jamón por si solo es un alimento altamente llamativo y apetecible.
- Las lonchas deben ser finitas, lo más homogéneas posibles y no llevar corteza o tocino rancio que nos aporte sabores desagradables
- Deben servirse a una temperatura entre 20 y 25ªC para así disfrutar de todas las propiedades organolépticas del jamón. Es bastante habitual que las raciones lleguen frías, de esa forma no percibiremos todos los aromas del jamón.
- Se tiene que presentar de una manera vistosa, ya que no debemos olvidar que el primer sentido que interviene siempre es el de la vista.
- En mi opinión, sería un plus importante que nos diferenciaría de nuestra competencia, el poder colocar en la misma ración distintas zonas del mismo y explicar en la mesa como debemos consumirlas para disfrutarlo al máximo.
Relación calidad/precio
Es un aspecto que debemos cuidar, el jamón bien trabajado es un producto muy rentable y si el precio de la ración no está justificado puede echar al traste en un segundo la opinión sobre nuestro restaurante, aunque todo lo demás esté a su gusto.
Información nutricional
La alimentación saludable y comprometida con el medio es una tendencia a nivel mundial. Cada vez son más las personas que no solamente buscan que el comer sea algo placentero sino también algo saludable.
A medio plazo estoy convencido de que todos los restaurantes reflejarán en sus cartas los ingredientes y la composición de sus platos ¿Por qué no hacerlo ya y anticiparnos al futuro? Y más en el caso concreto del jamón, donde contamos con un producto nutricionalmente saludable y elaborado de forma natural y muchas veces de forma artesanal y tradicional.
DESPUÉS
La venta de una ración de jamón no termina cuando el comensal ha pagado la cuenta, sino cuando vuelve a nuestro restaurante y pide una nueva ración de jamón.
Debemos estar atentos a las publicaciones tanto nuestras como de nuestros clientes, difundir nuestra forma de tratar el jamón e interactuar con ellos para lograr que sean ellos mismos los prescriptores del producto, dando mayor visibilidad a nuestro negocio.
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